"E" (Primera Parte)

Echar agua al mar (to carry coals to Newcastle): Hacer algo inútilmente, sin resultado positivo o dar algo a quien tiene abundancia de ello. La versión en inglés habla de llevar carbón a Newcastle, en alusión a la ciudad inglesa de Newcastle-upon-Tyne, activo puerto exportador de hulla. En españa, dicen llevar hierro a Vizcaya, haciendo referencia a la ciudad vasca, famosa por su actividad en la industria siderúrgica.

Echar leña al fuego (to add fuel to the fire): Expresa la idea de fomentar las discordias con comentarios que no hacen más que agravar la situación, como si echáramos leña al fuego o, como dice su versión en inglés, «agregar combustible al fuego».

Echar una cana al aire (to have a fling): Equivale a divertirse, con cosas propias de la juventud, aunque la persona sea muy madura, debido a que se alude -metafóricamente- a la acción de arrancarse las canas, para parecer más joven, y tirarlas. Últimamente, con las facilidades que dan los adelantos en materia de embellecimiento, es mucho más fácil teñirlas que arrancarlas... y es mucho menos doloroso.

El amor todo lo puede (love conquers all): Frase del poeta Virgilio, en sus "Églogas", en la que hace referencia a la tiranía del amor en los dioses y en los hombres y que también se aplica a la dulzura y la caridad.

El apetito viene comiendo (appetite comes with eating): Cuando alguien no tiene deseos de comer, se dice que la mejor manera de provocar el hambre es, precisamente, ingiriendo comida.

El camino del Infierno está lleno de buenas intenciones (the road to Hell is paved with good intentions): Todos hemos te-nido buenas intenciones, pero no siempre las hemos llegado a concretar, han quedado en el camino del éxito y la consolidación.

El casado casa quiere (everyone wants his own home): Quien ha logrado formar una familia, pretende vivir con ella y solo ella en su propio hogar.

El cliente siempre tiene razón (the customer is always right): Proverbial frase que establece la verdadera esencia de la relación comercial en la sociedad de consumo, por la cual el vendedor o empleado de un comercio debe dar siempre la razón al cliente, aunque éste no la tenga.

El comer y el rascar, todo es empezar: Antiguo proverbio que destaca la característica de estas acciones propias del ser humano. En ambos casos -comer y rascarse- todo es cuestión de empezar; una vez iniciada la acción, no se puede detener. La frase se aplicaba en los casos en que se producía cualquier clase de exceso.

El Diablo hace la olla, pero no la tapa: Advertencia a aque-llas personas involucradas en un escándalo, por la que se aclara que una vez que se halla envuelto en él, no es fácil ocultar la relación, tal como sucede con una olla a la que no se le ha colocado la tapa y todo lo que contiene está a la vista.

El Diablo sabe por Diablo pero más sabe por viejo (nothing like the old horse for the hard road): Es útil la capacidad en determinada actividad, pero es mucho más provechosa la experiencia que se tenga en la vida.

El dinero no hace la felicidad (money isn't everything): Una vieja aseveración que día a día parece alejarse de la realidad. Tanto es así, que la frase suele ser completada con afirmaciones del estilo de ...pero calma los nervios, o ...pero ayuda a conseguirla.

El espectáculo debe continuar (show must go on): Frase originada en el show business por la cual se exalta el espíritu de los artistas del espectáculo quienes, a pesar de los dolores físicos y espirituales que padecen, deben sobreponerse y continuar con su tarea de divertimento para los demás. La expresión suele aplicarse, por extensión, en otros ámbitos.

El éxito tiene muchos padres; el fracaso es huérfano (success has many fathers while failure is an orphan): Cuando se logra un triunfo, muchas son las personas que se adjudican el mérito de haberlo obtenido, pero cuando sólo se consigue un fracaso, nadie reclama su autoría.

El fin justifica los medios (the end justifies the means): Frase atribuida a Maquiavelo, que resume toda su doctrina política.

El fuego todo lo purifica: Desde tiempo inmemorial, se sabe que la acción del fuego elimina toda clase de gérmenes.

El hábito no hace al monje (clothes don’t make a man): Por más que una persona trate de lucir como alguien que no es, no puede disimular su propia imagen. Una persona no puede, con sólo vestir un hábito, pretender ser monje.

El hilo se corta por lo más delgado (a chain is only as strong as its weakest link): Cuando un hilo o una soga se cortan naturalmente, el corte se produce en la parte más delgada. Lo mismo, cuando se deben tomar medidas en determinada circunstancia de la vida, siempre el afectado es el más débil.

El hombre propone y Dios dispone (man proposes, God disposes): Según este proverbio de la obra "Imitación de Cristo", no podemos, desde nuestra mortal falibilidad, disponer indiscriminadamente acerca de obras y personas, sin tener en cuenta la decisión final del Creador.

El horno no está para bollos (this is not time for trifling): No es el momento apropiado para hacer o decir algo, es más, podríamos decir que es el menos indicado. La comparación surge de la baja temperatura que debe tener el horno para cocer bollos o tortas pero, al ser tan "caliente" la situación que se vive, se dice que el horno no está -efectivamente- para recibir bollos.

El mismo perro con distinto collar: Frase que da a entender que sólo cambia la apariencia de las cosas, pero no su esencia. Según algunos, el origen dataría de la época de Fernando VII quien, mientras presidía un desfile militar, alcanzó a distinguir entre los soldados a antiguos milicianos que acababan de ser licenciados, por lo que se dirigió a su asistente y le dijo: "Pues, hombre, son los mismos perros con distinto collar".

El mismo que viste y calza (the very same): Frase con la que se corrobora la identidad de la persona que habla o de quien se habla.

El movimiento se demuestra andando (the proof of the pudding is the eating): La frase expresa que llega un momento en que sobran las palabras y hay que pasar a los hechos y es atribuida al filósofo griego Diógenes, el Cínico, quien la habría pronunciado ante Zenón de Elea cuando éste negó ontológicamente el movimiento. En ese momento, Diógenes se levantó, se puso a caminar y dijo la frase.

El muerto se ríe del degollado (that’s the pot calling the kettle black): Frase festiva por medio de la cual a una persona que padece una desgracia se la compara con otra en igual o peor situación.

El mundo es un pañuelo (it’s a small world): Es una expresión muy usada cuando se trata de un encuentro inesperado de dos o más personas en un lugar o cuando alguien se entera de una noticia en un sitio al que no se sospechaba que pudiera llegar la novedad.

El ojo del amo engorda el ganado (the master’s eye makes the horse fat): Conviene que cada uno cuide su propia hacienda; en la práctica, alude a la conveniencia de ocuparse personalmente de sus propios asuntos.

El pez grande se come al chico (the weakest go to the wall): Es una cruda realidad de la vida aplicada al ser humano. Al igual que los peces, los hombres tratan de imponer no sólo su fuerza física sino la económica ante el menos poderoso.

El que a hierro mata, a hierro muere (he who lives by the sword, shall die by the sword): Proverbio entresacado del Evangelio según San Mateo, XXVI, 52, que bien podría ser una variante de ojo por ojo; diente por diente. La persona que ejerce la violencia termina por perecer de la misma manera.

El que busca, encuentra (sheek and ye shall find): Frase que estimula la perseverancia y aconseja que nadie deje de buscar, no sólo las cosas materiales, sino los logros más deseados.

El que calla, otorga (silence gives consent): Parece ser el proverbio antónimo de todos los que sugieren no hablar demasiado, pero en este caso aconseja no permanecer callado ante determinada acusación debido a que el silencio puede ser interpretado como admisión de la culpa.

El que espera, desespera (a watched pot never boils): Es un juego de palabras, por el que se expresa la idea de que la ansiedad, llevada al extremo, se convierte en desesperación. En este caso, "espera" y "desespera" no están presentados como simples antónimos, ya que "desespera" está relacionado con la "desesperación" y no con la "desesperanza".

El que esté libre de pecado, que arroje la primera piedra (let he who is without blame cast the first stone): Frase de Jesucristo, tomada del Evangelio según San Juan 8, 7, que habría pro-nunciado el Redentor ante la turba que pretendía lapidar a una mujer acusada de adulterio, como si ellos estuvieran libre de culpa. La frase completa habría sido Aquel de vosotros que esté libre de pecado, que arroje contra ella la primera piedra". Con el correr de los siglos, la frase consolidó su vigencia y su uso se extendió a toda situación en donde quienes juzgan no están moralmente autorizados para hacerlo ya que, en muchos casos, son responsables de pecados muchos mayores que los que están juzgando.

El que guarda, tiene (of saving comes having): Es una invitación al ahorro, única manera de tener asegurado un buen pasar en los tiempos de la vejez.

El que las hace las paga (as a man makes his bed, so he must lie on it): Otra variante de ojo por ojo... o el que a hierro mata...

El que mucho abarca poco aprieta (Jack of all trades, master of none): La persona que emprende muchas cosas al mismo tiempo, no suele desempeñar bien ninguna de ellas: conviene dedicarse preferentemente a una sola.

El que mucho habla, mucho yerra: Advierte sobre la inconveniencia de hablar demasiado, debido a que cuanto más se habla, más oportunidades hay de equivocarse.

El que no arriesga, no gana (nothing venture, nothing gain): Es una invitación a la audacia, a encarar emprendimientos, incluso a pesar de que -en algunos casos- lo aconsejable es la prudencia.

El que no corre, vuela: Expresión que hace referencia a la rapidez de las personas, no sólo respecto de su velocidad física, sino mental y la facilidad con que se desenvuelven en su profesión u oficio. Se podría complementar con frases hechas propias de los porteños, que justifican la velocidad de algunas personas: Fulano juega a la mancha con los aviones... Mengano les pone supositorios a las liebres, etcétera.

El que no llora, no mama... : Frase porteña, difundida en todo el país, extraída del estribillo del célebre tango "Cambalache", de Enrique Santos Discépolo, por la que se afirma que el hombre -al igual que los bebés, que tienen que llorar para indicar a su madre que tienen hambre- debe vivir reclamando lo que le pertenece. La frase termina diciendo... y el que no afana es un gil, en una velada crítica, no sabemos si a los que viven dignamente de su trabajo (¿gil?) o al que vive robando a los demás (¿el que afana?).

El que no quiera balazos que no vaya a la guerra (if you’re found with the crows, you’re sure to be shot): Si a alguno no le agradan ciertas cosas, debe evitar acudir al lugar en donde esas cosas suceden.

El que no tiene cabeza, tiene pies: Frase aplicada particularmente a la persona desmemoriada o de frágil memoria por la que se hace referencia a que, si se olvidó algo (no tiene cabeza) deberá ir a buscarla adonde corresponde (tiene pies).

El que pega primero pega dos veces (the first blow is half the battle): Sugiere tomar la iniciativa en todos los emprendimientos para obtener mayores beneficios.

El que quiera celeste que le cueste (if you will the end, you must will the means): Se aplica para justificar lo difícil de una empresa. La comparación surge con el viejo prejuicio de las tradicionales familias europeas de la inmigración, de considerar el nacimiento de un varón (por eso, el celeste) más promisorio que el de una niña.

El que quiera pescado que se moje el culo: Aquel que quiere obtener un logro o algo importante en su vida, debe esforzarse llegando incluso hasta el sacrificio. La comparación surge de la costumbre de pescar en los ríos con el agua hasta la altura de las nalgas, o bien, sentado en la playa, con lo que, en ambos casos, es inevitable mojarse las sentaderas.

El que ríe último, ríe mejor (he laughs best, who laughs last): Hace referencia a la ventaja de saber aguardar el momento de celebrar un éxito, ya que muchas veces se suele festejar algo antes de tiempo. La misma frase se aplica para quien festeja un triunfo prematuro, desconociendo que en el futuro él puede ser el derrotado.

El que roba a un ladrón tiene cien años de perdón: Frase que se usa para justificar la acción delictiva de alguien que comete una ilicitud contra quien es sospechado de haber cometido las mismas faltas.

El que rompe, paga (you break it, you buy it): Frase familiar que transfiere la responsabilidad de la integridad de un objeto a quien lo está utilizando en ese momento, sobre todo, si se trata de un objeto de cierto valor.

El que se acuesta con chicos, amanece cagado (never work with children or animals): Advertencia a los mayores para que no encaren emprendimientos importantes con personas jóvenes y sin experiencia en una actividad. Existe una culta versión suavizada que dice el que con niños pernocta, excrementado alborea.

El que se quemó con leche cuando ve una vaca llora (once bitten, twice shy): Es una frase que destaca la experiencia de una persona que deberá capitalizar sus aciertos y errores.

El que se va sin que lo echen, vuelve sin que lo llamen: Cuando una persona renuncia de un cargo, sin haber tenido problemas, se dice que «se fue por la puerta grande», lo que le permite volver cuando lo desee y ser bien recibido.

El que siembra vientos cosecha tempestades (he who sows the wind, will reap the whirlwind): Las malas acciones y los odios suscitados tienen funestas consecuencias.

El que solo se ríe, de sus picardías se acuerda: Refrán que se aplica a la persona que -por lo general- suele sonreír cuando está sola o bien, mientras está en un grupo, pero del que parece haberse ausentado con la mente. Se supone que esa sonrisa le recuerda ciertas travesuras cometidas, que no se atreve (o no le conviene) comentar en público.

El sol sale para todos: Frase optimista que encierra una verdad indiscutida por la que, realmente, cuando el sol aparece en el cielo, se sabe que lo hace para todos sin distinción de ninguna clase. Con ella, se expresa que todos tenemos las mismas oportunidades en la vida. Similar interpretación tiene la oración aunque no lo veamos, el sol siempre está, popularizada por una canción de la cantante Marilina Ross.

El tiempo es oro (time is money): Habla del valor del tiempo, sobre todo, cuando alguien no percibe la importancia que este tiene y lo pierde o, lo que es peor, lo hace perder a los demás.

El tiempo todo lo cura (time is the great Healer): Hay quienes afirman que, con el correr del tiempo, todo las heridas se curan, cicatrizan. Y hay quienes sostienen que lo mismo sucede con las cosas de la vida: con el tiempo, todo se olvida.

El vivo vive del zonzo y el zonzo de su trabajo...: Frase muy argentina que define la clásica «viveza criolla» por la que siempre habrá alguna persona que se aprovechará de otra. La frase original tiene un final escatológico: ... y la gallina de arriba caga a la de abajo, por la posición de estas aves en el gallinero.

El zorro pierde el pelo pero no las mañas (the wolf may lose his teeth but not his nature): El zorro tiene la característica de padecer la caída del pelo y tan importante es esta particularidad que la enfermedad, en el hombre, se llama alopecia, tomada del griego "alops: zorro". La frase explica también que, por más que este animal pierda su pelaje, sus costumbres y mañas permanecerán inalterables. Lo propio sucede con el hombre.

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Del dicho al hecho:
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